Estrés, señales de alerta

Estrés, señales de alerta

La mejor forma de combatir el estrés es prevenirlo. Actuar a tiempo, antes de que el cansancio sea tan grande que no podamos más. Nuestras fuerzas son limitadas. Esto es una obviedad, aún así, no solemos hacer caso a las señales que indican que nuestra energía “está en la reserva”. No hacemos caso a esa luz roja que nos dice, que se acaban las fuerzas. Unas veces por que no reconocemos esas señales, y otras por que, simplemente, las ignoramos, el caso es que son muchas las ocasiones en las que nos vemos desbordados y agotados.


 

Pero, ¿Cuáles son esas señales de alerta? ¿Cómo nos indica el cuerpo que la energía física y psicológica se está agotando? Repasemos las más importantes.

 

Señales de alerta:

 

- Irritabilidad. Esta es una de las señales que ven antes los demás. Nos enfadamos por todo. Los demás te notan en tensión. Estas “a la que salta”. Etc. Cuando varias personas de tu entorno te digan algo así como “¿A ti qué te pasa últimamente que no se puede hablar contigo?” ¡OJO!

 

- Tensión o dolor. Empiezan a aparecer dolores o molestias leves, a las que no les das importancia. Las vas dejando pasar, te automedicas. Lo más frecuente son dolores de cabeza, tensión en el cuello, pequeños espasmos musculares. 

 

- Emociones a flor de piel. Te emocionas con más facilidad. Una película, una canción, te emocionan más de lo habitual. Una crítica o un halago te afecta más de lo que lo haría normalmente. 

 

- Dificultades para concentrarte. Parece que no pienses con la misma claridad. Te cuesta leer, no te concentras. Te cuesta seguir una conversación, a no ser que te interese mucho. Cuesta mantener la atención en una misma cosa.

 

- Mala memoria. Es como si estuvieras perdiendo la memoria. Empiezas con pequeños despistes (las llaves…), y terminas olvidando cosas más importantes (reuniones, citas en con el médico, etc). 

 

- Cambios en nuestro comportamiento y pensamientos. No nos damos cuenta, pero el estrés cambia nuestra forma de actuar. No nos comportamos igual en un entorno relajado. Uno de los aspectos de nuestro aspecto que más se ve afectado es nuestra forma de tomar decisiones.  

 

Estas son algunas de las señales que indican que necesitamos descansar y recuperarnos. Estos síntomas nos indican que algo no marcha bien, que estamos trabajando “en sobreesfuerzo”, y que no estamos atendiendo las necesidades de nuestro cuerpo. Si es tú caso, si te ves reflejado, no esperes a “no poder más”. Piensa en cómo puedes rebajar tus niveles de estrés, y ¡hazlo!