Voy a hacer limpieza en Facebook

Voy a hacer limpieza en Facebook

La primera vez que escuché esta expresión me llamó mucho la atención. La persona a la que se la escuché lo tenía claro. Tenía demasiados contactos en Facebook con los que no se relacionaba, no conocía, y que no le aportaban nada interesante. Así que estaba decidida, y lo comentaba con toda naturalidad. Iba a repasar la lista de contactos de Facebook y deshacerse de unos cuantos.

 

Uno de los motivos por los que me llamó tanto la atención fue la tremenda naturalidad con lo que lo comentaba. Estaba claro que no era la primera vez, y por lo que me pareció, no era algo nuevo para la mayoría de los que participaban en la conversación. Con toda naturalidad esta persona contaba cómo iba a dejar de relacionarse con los contactos que no le estaban aportando nada interesante

 

He oído muchas otras veces ese comentario después de aquel día, y me sorprendió mucho saber que mucha gente avisa a sus contactos antes de hacer esa “limpieza"  para que quien no quiera desaparecer de esa lista lo diga abiertamente. 

 

No puedo evitar preguntarme ¿Por qué nos cuesta tanto hacer lo mismo en la vida real? ¿Por qué hay personas que aguantan a amigos o conocidos, que no sólo no les aportan nada interesante, sino que además suponen un coste emocional importante? Mantenemos en nuestras vidas a personas que nos aportan poco, y nos demandan mucho.

 

Cultivar relaciones sanas es fundamental para nuestra autoestima y nuestra felicidad. Tener amigos, conocidos, gente con la que salir, compartir, reírnos, hablar, etc., es de las cosas que más contribuye a nuestro bienestar psicológico. 

 

Por tanto, igual que tanta gente hace en Facebook con toda naturalidad, conviene recordar que somos nosotros quienes decidimos con quién relacionarnos y con quién no en nuestro entorno social. A veces olvidamos que estamos en nuestro perfecto derecho de decidir quién pertenece a nuestro círculo de intimidad, y a quién situamos fuera. Tenemos la capacidad de decidir con quien compartir nuestro tiempo de ocio, nuestra vida social. 

 

La recomendación es clara. Pasa más tiempo con las personas que más cosas positivas te aporten, con las que te sientas mejor. Y limita o elimina el tiempo con las personas que no te aporten nada positivo, o te hagan sentir mal, quieran manipularte, te critiquen, quieran tener siempre razón, etc. 

 

"La vida es demasiado corta. No quieras a quien te hiere, no hieras a quien te quiere"

 

"Sepárate de las personas que para brillar necesitan machacar la autoestima de los demás"