¿Qué es la salud psicológica?

¿Qué es la salud psicológica?

¿Qué es la salud psicológica? ¿Cómo puedo saber si estoy sano mentalmente o emocionalmente? ¿qué significa estar sano desde le punto de vista de la psicología? ¿Cómo puedo saber si necesito ayuda psicológica? Quién no se ha planteado esto alguna vez. El psicólogo Albert Ellis trató de responder a estas preguntas ofreciendo trece criterios de salud psicológica.

Albert Ellis fue un psicólogo estadounidense que desarrolló la terapia racional emotivo conducutal (TREC). Llegó a ser considerado el segundo de los psicoterapeutas más influyentes de la historia según una encuesta distribuida en 1982 entre profesionales de la psicología de USA y Canadá. El mismo año de su muerte, en 2007, la revista Psychology Today le calificó como el «más importante psicólogo vivo»


 

Según A. Ellis, los trece criterios de salud psicológica son:

 

1. Interés en sí mismo: las personas sanas emocionalmente ponen sus propios intereses al menos un poco por encima de los intereses de los demás. Se sacrifican por aquellos a quienes quieren, pero hasta cierto punto, ayudan a los demás, pero sin que eso suponga anularse uno mismo.

 

2. Interés social: vivir y divertirse en comunidad. Formar parte de un grupo social con el que compartir tiempo, diversión y aficiones, es sano y positivo para el ser humano. Favorecer una vida en sociedad nos permite vivir de forma más cómoda y feliz.

 

3. Autodirección: las personas sanas emocionalmente asumen la responsabilidad de su vida, a la vez que coopera con los demás. Aceptan y agradecen la ayuda de los demás, pero no la necesitan para actuar. Disfrutan del apoyo de los demás, pero no lo consideran imprescindible para funcionar.

 

4. Alta tolerancia a la frustración: una persona sana desde el punto de vista psicológico, se da a sí mismo, y a los demás, el derecho a equivocarse. No se juzga y condena a sí mismo por los errores que pueda cometer, ni juzga y condena a los demás por sus errores. Tratan de aprender de sus errores, intentan cambiar las cosas desagradables que les puedan suceder, y aceptar las que no se pueden cambiar. 

 

5. Flexibilidad: las personas sanas y maduras emocionalmente no tienen un pensamiento fanático o dogmático. Sus ideas y pensamientos son flexibles y permeables a nuevas ideas u opiniones. Las normas y reglas para si mismos y para los demás no son rígidas, sino flexibles cuando es necesario.

 

6. Aceptación de la incertidumbre: vivimos en un mundo en continuo cambio, en un mundo de probabilidades, en un mundo donde la certeza absoluta no existe. Las personas sanas aceptan esta idea, y aunque a veces no les guste, entienden que vivir en un mundo así no es horrible, y que en ocasiones puede resultar asombroso y divertido. Estas personas disfrutan el orden, pero no necesitan saber exactamente todo lo que va a pasar, ni tienen una excesiva necesidad de control.

 

7. Comprometerse en ocupaciones creativas: realizar actividades que despierten y estimulen nuestra creatividad es saludable y proporciona buenas dosis de satisfacción personal. Las personas sanas emocionalmente explotan y disfrutan de su creatividad. Desde actividades relacionadas con las artes plásticas (pintura, escultura), pasando por escribir, actividades manuales, o actividades de interés social (voluntariado). 

 

8. Pensamiento científico: las personas sanas suelen ser más científicos, racionales y objetivos que los que padecen alguna alteración psicológica. La capacidad de sentir emociones intensas y de comportarse de forma correcta, no les impide saber regular sus acciones y sentimientos reflexionando sobre ellas y valorando sus consecuencias en base a si les lleva a conseguir sus propósitos a corto y largo plazo.

 

9. Autoaceptación: las personas sanas disfrutan de estar vivas y se aceptan a sí mismas. No miden lo que valen por las cosas que poseen o por lo que piensen los demás. Se aceptan a sí misas tal y como son, intentan no juzgarse, tienen la capacidad de divertirse y la usan. 

 

10. Arriesgarse: la gente sana emocionalmente son aventureros sin llegar a ser imprudentes.  Se arriesgan cuando quieren conseguir algo, aunque existan muchas probabilidades de que no lo consigan. Son atrevidos, pero calculan sus riesgos.

 

11. Hedonismo de larga duración: las personas sanas practican el hedonismo, es decir, tratan de ser felices, y procuran evitar lo que les hace sufrir. Pero también saben que en ocasiones hay que sacrificar el bienestar pasajero del presente, para optar a un futuro mejor. Procurarán pensar tanto en el hoy como en el mañana. No se limitan a disfrutar el presente sin pensar en el futuro, ni tampoco pasan la vida sacrificándose y sin disfrutar, a la espera de un futuro mejor. 

 

12. Antiutopía. la gente sana aceptan el hecho de que no se puede conseguir todo lo que se quiere. Han aceptado el hecho de que existen las utopías, y que son inalcanzables. Las personas sanas emocionalmente saben que es imposible evitar el dolor, y aceptan esta idea por desagradable que pueda ser. Asumen que no es sensato buscar la felicidad absoluta, el placer constante. Asumen que la ausencia total de ansiedad, depresión, disgusto y hostilidad, sencillamente es imposible. Y que a pesar de eso, se puede ser feliz y disfrutar de la vida. 

 

13. La propia responsabilidad de sus alteraciones emocionales: gran parte de la responsabilidad de nuestras alteraciones es nuestra. Las personas sana asumen esta responsabilidad, no culpan a los demás, o a las circunstancias, por las cosas que ellos hacen, piensan o sienten.