7 hábitos de las personas felices

7 hábitos de las personas felices

Existen actitudes y conductas que contribuyen a nuestra felicidad. Hay personas que parecen tener una capacidad natural para ser felices a pesar de las circunstancias o los problemas. Personas que son menos vulnerables a las emociones negativas, menos propensas a hundirse ante las adversidades.

Estos son algunos de los hábitos que estas personas suelen cultivar y que les permite ser menos  sensibles a las adversidades que se pueden presentar en  el día a día. LOS SIETE HABITOS DE LAS PERSONAS FELICES.

 

1. Las personas felices cultivan el optimismo. Una actitud optimista ante la vida, especialmente en los momentos difíciles, ayuda a tener un mejor estado de ánimo y a ser más productivos y eficaces a la hora de resolver los problemas. 

 

2. Sienten y expresan gratitud. Las personas felices y con buena autoestima saben apreciar lo que tienen, en vez de centrarse exclusivamente en lo que les falta.

 

3. No se comparan con los demás. No miden sus éxitos o fracasos por los éxitos o fracasos de los demás, sino que buscan superarse a sí mismos y trabajan para ello. 

 

4. Cultivan relaciones sociales sanas. Uno de los aspectos de la vida que mayor felicidad produce es tener relaciones sociales satisfactorias, en las que nos sintamos reconocidos, apoyados y valorados. 

 

5. Aprenden a perdonar. Sentir odio o resentimiento hacia alguien es un veneno para quien lo siente. Es algo devastador para el bienestar emocional. Aprender a perdonar, y perdonar no significa necesariamente olvidar, nos ayuda a sentirnos mejor. 

 

6. No olvidan el lado lúdico y divertido de la vida. Disfrutar, reírse por el placer de reírse es parte fundamental de la vida. Vivir intensamente. Dedicar tiempo no sólo al trabajo y las obligaciones, sino también a ejercer nuestro derecho a sentirnos bien y disfrutar. Trabajar sí, pero divertirse también. 

 

7. Tienen proyectos y se esfuerzan por alcanzarlos.  Las personas felices se marcan metas, se fijan objetivos y luchan para conseguir lo que se proponen. Metas a corto y a largo plazo, objetivos grandes y pequeños, con los que van dirigiendo su vida en lugar de que otras personas, o las circunstancias, sean las que marquen el camino a seguir.